Era un niño al que le gustaba jugar al futbol; no pudo ir al partido porque tenía faringitis.
Su madre fue a hacer la compra y el estaba durmiendo y despertó y estaban las luces apagadas y le dio un ataque de claustrofobia; aterrorizado se agarró a la manta, se atragantó por la pelusa.
Se levantó atontado y tropezó con el balón y dio un balonazó y ropio el cristal.
Su madre vino de hacer la compra y oyó un ruido entonces cogió un cuchillo, pensaba que era un ladrón, le rajó la pierna a la muñeca.
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